martes, 23 de febrero de 2010

CULPABLE. CULPABILIDAD. CULPA


La culpa.

Acción que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado.

A simple vista es bastante simple y evidente.

Pero el que de verdad la conoce sabe que no es tan sencillo y que en realidad la cupla es algo mucho más terrible por el dolor profundo que causa. Además este dolor es doble: primero está la persona víctima de la acción del culpable y por otro lado está el culpable, que debe cargar siempre de un castigo eterno, en espera de una expiación que a veces puede no llegar nunca.

Así la cupla es como una sombra oscura que se pega a tus talones. Ese sombra es la que tú mismo has causado, al apagar la luz que anidaba en alguien al que has hecho daño. Lo peor de todo es que esta sombra ya te persigue para siempre, porque como ya sabemos todos gracias a Peter Pan, nadie puede cazar su sombra.

Todos los culpables somos conscientes ["conciencia" nos viene del latín conscíentía, que signifia estar consciente de culpa. Esta palabra está derivada de com (culpa) y de sciere (saber)] de que una vez que se ha hecho de noche y esa sombre te persigue, causándote verdadero pavor, ya es demasiado tarde para volver atrás, y de que nada puede cambiar, porque pedir perdón no servirá para nada: a las palabras se las lleva el viento.
Otra forma de ver la culpa es asemejándola a una gran mochila que llevas tu espalda. Viene cargada de inseguridad, de miedo, de sufrimiento, de un cúmulo de remordimientos, de tristeza e incluso de odio hacia ti mismo. Por supuesto, tú puedes vaciar esa mochila. Te sentirás ligero, tan ligero porque en realidad estarás vacío, solo. Y para colmo la mochila ya no podrás quitártela nunca. Será como un peso inseparable con el que tendrás que aprender a convivir para sobrevivir.

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